lunes, 11 de julio de 2016

 Esta foto, es un homenaje a mi padre, siempre recuerdo su look, gorra castellana y martillo, el martillo, por cierto, que era de mi abuelo paterno, pero el hombre lo heredo y era como su Tablet personal.
Bueno, todo esto viene al caso, por que recuerdo que algunas veces íbamos al monte, y yo, que era una niña muy espabilada, me ponía a leer tebeos, y como mucho, a mirar no muy de cerca algún hormiguero, no por miedo, es que me parecía  que cada cual tenía que hacer su vida.
Mi padre, por otra parte, me fomentaba el asunto campero de la siguiente manera, sacaba una púa, y con el martillo, la clavaba en un árbol, para colgar la chaqueta, ( en aquellos tiempos la ecología no se había inventado).
Después, agarraba una rueda, que siempre había por las carreteras ruedas y con una cuerda, que también se ve que siempre tenía a mano, me hacía un columpio.
A estas alturas, ya era hora de sacar la bota, la gaseosa y empezar a pensar en que chiringuito hacíamos la próxima parada.
Fijaros si era mañoso mi viejo, que como el 133 amarillo, no tenía agarradero, ya que no era un cochazo,  y ante el peligro de que mi madre se estampara en cualquier frenazo del fitipaldi de la gorra, agarro un tirador de puerta, de esos de plástico duro y con dos tornillos se lo instalo a la doña para que no se fuera a dejar los dientes en el cristal y de paso ahorrarse el alguna bronca.

Por eso, me da tanta envidia el papa de Betty, el era NUTRIERO, dios, eso sonaba muy salvaje, yo jamas vi una Nutria, ni un rio que las tuviera, pero ella, en el campo, si las veía, encima como es medio india, andaba a lo salvaje meandoles la cabaña a sus primas, ( cabaña en la que jugaban), en fin, eso era una vida, lo mio tampoco era manso, me tiraba por la barandilla de la escalera los tres pisos, o bajaba escalones de 5 en 5, pero no es lo mismo.
Bueno,otro día os cuento mas cosas.

Nines,