
Algunas veces, como un relampago sobre el mundo, que apenas vive unos segundos iluminando el cielo, así, algunas veces, se cruza en mi mente aquella luz, el olor aquel, el agónico color de aquel verano.
Y por un momento se entrecuzan las sensaciones hermosas, de olor y luz, con las más desesperantes y solitarias horas, donde solo podía sobrevivir con la nostálgia de tú cuerpo, con el recuerdo de tu voz a trabes del telefono, con el recuerdo calido de mi piel y tus besos, de tú hermosa mirada y de tu aliento.
Hoy es solo un mal sueño, sentada frente a mi, trato de no mirarla, pero es tal el ansia y el deseo, por tantas horas sin poder tenerla, de sentirme tan lejos... que decido escribir esto que no es un cuento, tampoco es un poema, es tan solo el reflejo de mi corazón latiendo en sus ojos y en sus besos.